¿Hace cuánto tiempo no sentía que el perder un segundo entre dos corazones era pecado capital?
Y es que hoy siento que a tu lado los instantes debieran ser eternos y me tortura el saber que todo puede terminar.
Mas no quiero pensar en finales cuando recién comienzo a profundizarte, cuando recién comenzamos este peregrinar, cuando hace solo pocas lunas descubrí que confío en ti más de lo que alguna vez llegarás a imaginar.
Sebastián ¿Hace cuánto tiempo no ponía un nombre en una carta?
Sebastián ¿Hace cuánto decidiste que querías viajar junto a mí?
¿Desde cuándo me importa lo que un corazón ajeno pueda sentir?
Y más que todo te alejas sin mirar lo que dejas detrás, una niña que hace mucho tiempo había olvidado lo que era amar.
Y más que nada me miras sin saber lo que llegas a provocar, porque esa niña al fin ha comenzado a recordar.
Sebastián, si supieras lo que le cuesta a un amor golpeado dejarse conquistar, entenderías por que a veces soy fría e indiferente, pero es todo menos tu deber develar razones que hace mucho tiempo escondí entre mis cajones.
Sebastián, tengo claro que entre tu piel y mi alma muchas cosas se deslizarán y no podría estar más segura de que eres tú con quien quiero caminar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario